MENSAJE DEL SUPERIOR GENERAL A LOS JOVENES
DE LA REGION AUGUSTO ETCHECOPAR

Bangalore, 20 de Septiembre de 2006

                        Queridos Jóvenes Betharramitas de América Latina :

                        Por medio de este mensaje quiero hacerme presente en el encuentro que están teniendo en Rosario. Mi intención es compartir con ustedes la alegría de ser Betharramita y asegurarles que especialemte durante estos dís del encuentro los tendré muy presentes en la oración.

            Tenemos motivos para estar contentos al celebrar los 150 años de la misión betharramita de América. Como Betharrramitas somos depositarios de una herencia de tantos sacerdotes y hermanos betharramitas que dejando su tierra, sus afectos y sus proyectos entregaron su vida para extender el Reino de Dios. !Cuánta vida gastada al servicio de la educación de los jóvenes en Argentina, Brasil, Paraguay y Urugauay ! !Cuánta entrega desinteresada al servicio de la predicación del Evangelio ! !Cuántas horas dedicadas a escuchar y a aconsejar a las familias ! !Cuánta ternura derrochada para preparar a los niños al encuentro con Jesús !

             !Qué grande pertenecer a Betharram, a este Batallón volante de soldados escogidos, dispuestos a correr a donde los necesiten, sobre todo a los más pobres, como dice San Miguel. Ustedes han sido beneficiarios de esa entrega y, como Jóvenes Betharramitas, pertenecen a nuestra familia.

             Les escribo desde la India, donde estoy visitando a los religiosos y a las comunidades betharramitas. Tenemos 34 escolásticos, 8 postulantes y 7 aspirantes. No vean lo lindo que es escucharles contar su vocación betharramita ; cómo aman a Jesucristo ; como se sienten contentos de pertenecer a Betharram ; cómo se muetran dispuestos a salir corriendo para servir a los demás, para cotagiarles su alegría…El sábado pasado, 16, tuve la dicha de participar de la ordenación de un sacerdote betharramita. Ya son cinco en la India. !Cómo nos bendice el Señor !

             Y en medio de esta alegría yo pensaba : ¿Cómo es posible que después de 150 años de Misión tengamos tan pocas vocaciones en América ? ¿No rezaremos bastante ? ¿No será convincente nuestro testimonio ? ¿Qué le faltará a nuestra relación y entrega a los jóvenes ? ¿Será que los jóvenes miran para otro lado ? ¿Nuestra metodología de transmitir el Evangelio a los jóvnes será la adecuada para que puedan asimilar los valores del seguimiento de Cristo ? ¿Para qué tantos retiros, tantas reuniones de grupo, tanta Jube, tantos campamentos, tantos Calamuchitas, tantos Camjumitas ? …

             « Denme un corazón que ame de veras… », dice San Miguel Garicoits. Y sigue diciendo : « el amor es lo que mueve al hombre ».  Amar es entregar la vida. Para entregarla hay que ser dueño de ella. Nos hacemos dueños de la propia cida a medida que vamos liberándonos de nuestros propio caprichos y de los condicionantes externos que nos hacen pensar sólo en nosotros mismos. La libertad no es pasiva, sino activa. No tenemos libertad, hay que irla haciendo en nosotros cada día. La libertad no se consume, se hace, se construye… La libertad tiene como objetivo el amor. Es libre y dueño de mismo Jesús cuando entrega su vida al padre en su « Aquí estoy ».  Es libre y dueña de sí misma María cuando entrega su vida diciendo : « Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí según tu Palabra » Con esas libertades y esas entregas sucedió la Encarnación. !Qué grande !

           Es libre el joven, o la joven, que dueño de sí mismo, es capaz e entregar su vida a su novia, o a su novio. Es libre el joven que dueño de su vida, es capaz de entregársela al Señor, para que la use donde quiera al servicio de los demás en la vida religiosa o sacerdotal. Esto vale tanto para la India, como para Tailandia, Francia, Italia, Inglaterra, España, Paraguay, Uruguay, Argentina, Brasil, Costa de Marfil, Africa Central, Tierra Santa.

El futuro de la Misión Betharramita de América que ya tiene 150 años  depende de ustedes, de la generosidad del « Aquí estoy » de cada uno de ustedes para entregarle su vida al Señor como religiosos y sacerdotes. O también de tu compromiso como laico betharramita, participando en la misión de Betharram. !Joven Betharramita, no mires para otro lado ! Denme un corazón que ame de veras ! !Será capaz de correr, volar… tras los pasos de nuestro Señor Jesucristo ! !Joven Betharramita, Jesucristo, La Iglesia, san Miguel, Betharram, los jóvenes de hoy te necesitan !

Desde esta tierra de la India, donde murió el gran misionero San Francisco Javier, agotado de predicar y bautizar, les mando mi llamado, mi saludo, mi abrazo y mi oración.

!Siempre adelante !

  

P. Gaspar Fernández Pérez scj
Superior General

 


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